“Te vamos a matar” fueron las últimas palabras que escuchó una amiga de Rubén Antonio Burgos Ureña, el profesor herrerano asesinado el pasado fin de semana en la región de Azuero.
La docente, quien se encontraba fuera del área de Herrera, conversaba por celular con Burgos momentos antes de que su vehículo fuera interceptado, y avisó a sus familiares que algo no andaba bien.
En ese momento se cortó la comunicación, su familia decide buscarlo y, al no encontrarlo, su hermana interpone la denuncia la noche del sábado.
Son muchas las teorías que rodean el caso de la privación de libertad y asesinato del profesor, las cuales son investigadas por el Ministerio Público para esclarecer los móviles que rodean este hecho.
“No hay aprehendidos por el momento, pero manejamos varias teorías para esclarecer este hecho tan lamentable”, informó Nursy Peralta, fiscal superior de Herrera y Los Santos.
Según la fiscal, se practican diligencias de investigación en diferentes zonas de la región, sin que se haya logrado dar con el paradero de sospechosos.
De hecho, la fiscal confirmó que en la investigación se ha incluido a la Fiscalía de Adolescencia, pues no se descarta la participación de menores de edad.
Mientras tanto, Edgardo “Chino” Ríos, quien acompañaba a Burgos durante el trágico incidente, se mantiene en condición crítica, en un centro médico de la ciudad capital. Su condición no ha variado, y se mantiene con pronóstico reservado, debido a la gravedad de la herida en su cabeza.