Provincias

Dolor y resignación

Las fiestas del 10 de Noviembre en La Villa de Los Santos no serán las mismas por la lamentable pérdida.


Aquel hombre de vasta experiencia religiosa, que tenía el poder de concentrar a miles de jóvenes panameños, tuvo que partir. Esta inesperada despedida del padre Segundo Familiar Cano, tiene a la comunidad católica nacional y sobre todo a la región de Azuero, de luto.
Cano falleció este jueves en horas de la mañana en el Hospital Aquilino Tejeira de Penonomé, luego que el auto en que viajaba sufriera un accidente en el sector de Santa Clara, Coclé.
En cada esquina, en cada casa y en cualquier lugar, la tristeza y el llanto se apoderaron de los pobladores de esta parte del país.
Los feligreses de esta región se dirigieron hacia la iglesia de Llano Bonito en la ciudad de Chitré en Herrera, donde el sacerdote realizó sus primeros encuentros juveniles y el lugar de culto donde pasaba muchas horas. Ahora este santo lugar es el refugio para todas las personas que llegaban para compartir el dolor y el consuelo.
Los jóvenes de la comunidad Santa Teresa de Jesús, que él fundó, y de muchos otros lugares, llegaron al templo y frente al santísimo sacramento oraban al Señor pidiendo resignación ante esta irreparable pérdida. Los abrazos y expresiones de afecto trataban de calmar el dolor por esta ausencia.
El padre Segundo Familiar Cano, murió dejando huellas imborrables en quienes lo conocieron. De él vive ese mensaje claro de servicio y amor que demostró especialmente en favor de la juventud panameña que fueron su opción preferencial y con quienes realizó un arduo trabajo pastoral.
Sobre esto dio fe el señor Pablo Hernández, quien manifestó que después de 33 años de estar cerca del padre Segundo, puede asegurar que esta no es una muerte sin esperanza, porque él les ayudó a descubrir la fe. Mencionó que la noche anterior al accidente, les hacía saber que él se iba, pero que ellos debían continuar.
Relató que ahora entiende que esas palabras de despedida del sacerdote no se referían al hasta pronto de un viaje, sino que tenían un significado mucho más profundo, por lo que ellos en la pastoral familiar se sienten conmovidos por esta muerte inesperada que debe ser un mensaje claro para luchar por las cosas de Dios.
Señaló que su mejor legado es precisamente ese amor que siempre demostró al trabajo que día a día realizaba y el cual lo llevó a emprender el maravilloso proyecto de los Encuentros Juveniles. Logró realizar 26 eventos de esta clase y mencionó que como todos los años ya se encontraba organizando con mucho entusiasmo la versión número 27.
Los feligreses se mantuvieron en vigilia desde el momento del triste anuncio.
Con oraciones, alabanzas y eucaristías pedían que Dios tuviera en la gloria a ese amado sacerdote.
Las honras fúnebres se realizarán este lunes a las 11:00 a.m. en la Iglesia de Llano Bonito.
¿Cree usted que el sacerdote Segundo Cano, cumplió con la misión encomendada por Dios?
Erika Vega: "Yo descubrí a Jesucristo a través de este sacerdote, desde hace cinco años que entré a la comunidad Santa Teresa mi vida cambió y él siempre estará en mi corazón, por eso lloro".
Saúl Gaona: "Él acaba de entregar su vida al Creador, es una gran pérdida. Es un siervo de Dios que nos enseñó mucho y cuando llegó al hospital dijo que se sentía cansado y que moriría".
Ronald Rodríguez: "Dios sabe lo que hace, nos duele su muerte, pero él está con el Padre y seguiremos su trabajo con mucho esmero, ya que siempre nos enseñó a bendecir a Dios sobre todas las cosas".


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256835
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América