Un incendio de gran intensidad consumió totalmente ayer la residencia N° C-7, localizada en la barriada Bello Amor, en el distrito de Arraiján, sólo ocho días después de que la propietaria del lugar sufriera la misma tragedia cerca de la residencia.
Las unidades del Cuerpo de Bomberos, luego de sofocar el siniestro, picaron las paredes del inmueble para evitar el desprendimiento del repello y de inmediato se inició la fase preliminar de la investigación para determinar las posibles causas.
Joseth Anderson, jefe del departamento de Seguridad de los bomberos de Arraiján, dijo que lamentablemente será necesaria la demolición del inmueble para evitar accidentes, ya que las paredes en cualquier momento podrían colapsar.
Dijo que una vez sea elaborado el informe técnico, se llevará a cabo una investigación minuciosa, porque a escasos ocho días Julissa Santos, quien había alquilado anteriormente la vivienda A-9, sufrió la misma tragedia, pero en esta ocasión perdió todas sus pertenencias.
Agregó que esta residencia está ubicada a sólo tres casas de la C-7 y lo curioso es que los dos inmuebles se quemaron en el momento de ser arrendados por la misma persona.
Por otro lado, vecinos del lugar denunciaron que el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) ha ordenado el cierre diario de las llaves de agua potable, por lo que los vecinos no pudieron apoyar a los camisas rojas en su labor.
Agregó que se ha solicitado a las autoridades de esta entidad que no se les impida el acceso al vital líquido durante el día, ya que de ocurrir un incendio de mayor magnitud en donde se registren víctimas, cargarán con toda la responsabilidad del hecho.
Por otro lado se trató de entrevistar al director regional del IDAAN de Arraiján, Carlos Darío Sandoval, pero fue imposible localizarlo.