P. Oeste. La negativa de los representantes de corregimiento del distrito de Capira, en presionar a los propietarios de comercios y tierras para que cumplan con el pago de los impuestos, se suma entre una de las razones que ha llevado a la comuna a una crisis económica.
El alcalde de Capira, Pedro Saturno, alegó que los ediles sopesan más el costo político que esta acción coercitiva tendría para las futuras elecciones, que la actual necesidad de recursos para sufragar los gastos de planilla, pago de Seguro Social e inclusive el salario que reciben por asistir a la sesiones ordinarias del Consejo Municipal.
Los ediles conocen de la evasión en el impuesto de degüello y de la venta clandestina de licor en los campos deportivos, reveló la autoridad. Para Sarturno, resulta imposible que el Municipio pueda cumplir con las peticiones de las escuelas para la adquisición de materiales de construcción e inclusive la donación de alimentos, medicina o apoyo económico a la población.
El alcalde criticó el hecho de que el Municipio subsidie a las 13 juntas comunales, que son presididas por el representante del corregimiento, cuando la ley establece que éstas deben ser autosuficientes.