Eran aproximadamente las 7:30 de la noche del pasado 15 de abril, cuando una descarga afectó la señal de los televisores encendidos, radios y teléfonos de la comunidad de Los Cuernitos, en La Enea, distrito de Guararé.
Nadie sabía qué pasaba con sus aparatos eléctricos, hasta que el niño Marcos Antonio Vergara alertó a sus familiares y vecinos, que había observado una luz de color verde desprenderse del cielo y caer a unos metros de donde estaba ubicado.
"Yo no sabía qué era eso y regresé a la casa" explicó, pero la curiosidad lo llevó al día siguiente al lugar donde había observado la luz, encontrándose con un pedazo de piedra negra, no común en estos lugares y que resultó ser un fragmento de meteorito.
Cerca del lugar se encuentra la residencia de Felino Vergara y frente a ellos está la Virgen Nuestra Señora de Dolores, de quien precisamente se celebraba el aniversario.
Al enterarse los residentes de lo que allí había ocurrido, rápidamente se apersonaron al lugar, lo que produjo una gran afluencia de público.
"Gente de todas partes, llega a observar el fragmento" detalló Marcos Vergara García, tío del niño Marcos Antonio, conocido ahora como el niño del meteorito.
La familia Vergara García ha sido muy visitada últimamente por los medios, ya que la tercera víctima fatal del virus del hanta pertenece a ella.
El fragmento de meteorito, lo han colocado en un frasco de vidrio tapado, para que las personas lo puedan observar.
Marcos Antonio Vergara es un estudiante de sexto grado, en la escuela Juana Vernaza del distrito de Guararé. A su aula de clases, VI A, llegan estudiantes universitarios, geólogos, y público en general, para que narre lo que pudo observar.
Richar Barrera, estudiante del Centro Regional Universitario de Azuero (CRUA) también observó la luz de color verde que se desprendía del cielo.
Barrera estudia la carrera de Geografía e Historia, pero esa noche estaba de pesca, cuando observó la luz y quedó con la interrogante de qué sería lo que pasaba.
Los moradores de Los Cuernitos han iniciado la búsqueda de más fragmentos, mientras que las hermanas Denia y Delida Marciaga, han encontrado otros pedazos de éste.
Moisés Vergara, propietario del kiosco Vismar, relató que su sobrino Marcos, al observar la luz, quedó asustado pero no le hicieron caso.
Vergara subrayó que el geólogo Alberto Ruiz, de la Universidad Tecnológica, hizo una evaluación de la piedra y confirmó que se trata de un fragmento de meteorito.
"Al parecer es el primero en caer en tierra", destacó el geólogo, al tiempo que indicó que no permitirán que se lleven el meteorito porque quieren conservarlo.
"El que quiere observarlo puede venir a la casa, que se la mostramos, pero no vamos a entregarla, porque queremos conservarlo" dijo Vergara.
Precisó además que hay abogados que se han ofrecido para intervenir en el caso de modo que el fragmento no sea retirado de la casa de la familia Vergara.
Por otro lado, el científico Francisco Delgado, señaló que el meteorito que cayó en La Enea no tiene ninguna importancia científica, pero sí gran valor porque es el único que ha caído en este país.
"Desde el punto de vista científico no tiene mucha importancia porque en el Polo Norte y Sur caen meteoritos todos los días, pero es comprobado que en Panamá es el primero y pasarán muchos años para que caiga otro".
El científico dio a conocer que los meteoritos, cuando entran a la Tierra se prenden y estallan en el aire y la temperatura de un meteorito al caer, puede ser de 5 mil grados centígrados.
"Cuando cae se va enfriando" sostuvo el científico, al tiempo que indicó que el meteorito debería ser donado al Museo Antropológico Reina Torres de Araúz, donde está lo más preciado del patrimonio nacional.