
A punto de quedar convertida en una isla se encuentra la comunidad de Punta Chame, ubicada en el distrito de Chame, si las autoridades no hacen un relleno o un rompeolas para evitar que el mar socave más este lugar que, en su parte más angosta, mide unos diez metros.
Desde hace tres años, el señor Jorge Luis Izquierdo, antiguo residente de esta área playera, ha venido solicitando al Ministerio de Obras Públicas (MOP) que haga algo, pues las olas pueden cruzar de un lado al otro y el pueblo de Punta Chame podría quedar incomunicado del resto del país vía terrestre.

Él teme que los residentes tengan que llegar a usar botes para ir y venir del pueblo, lo que encarecería la comida porque habría que transportarla en lancha.
Explicó que el principal problema sería la luz eléctrica, servicio que no se prestaría hasta encontrar una solución para llevarla hasta allá por mar u otra forma, lo que aumentaría su costo más de lo que ya está.
Izquierdo dijo que a diario llama a la oficina de proyectos de la Presidencia de la República para saber cuándo solucionarán el problema y siempre le dicen que eso está contemplado entre los proyectos que se ejecutarán pronto. Sin embargo, la solución no llega.
Otro problema son las 16 familias que viven permanentemente en el lugar y que observan temerosas en cada aguaje, lo que podría ser el fin de sus inversiones, porque con el paso del tiempo todo se ve peor.
Juan Salcedo, miembro de una de estas familias, dijo que ya hay varias cercas y muros que están caídos en la playa y los dueños solo ven con nostalgia cómo el agua, cuando sube y baja, rompe todo a su paso.
Por su parte, el departamento de Relaciones Públicas del MOP informó que la institución no hablará del tema porque ya todo lo referente al mismo se está solucionando.
Luis Guzmán, representante de Punta Chame, dijo vía telefónica que desea que el inconveniente se subsane lo antes posible para evitar que su corregimiento se convierta en una isla y que muchas personas queden sin sus casas.
Aseguró que le preocupan las casi 600 personas que residen en el lugar de forma permanente y otras que llegan todos los fines de semana junto a sus amigos y familiares a disfrutar del lugar turístico, porque podrían quedar aislados.