Una oración a Dios elevó el sacerdote Alan McLellan, párroco de las cárceles de Colón, para que ilumine la mente de los jóvenes que están involucrados en actos delictivos y que los padres de familia se conviertan en guías de sus hijos.
McLellan mostró su preocupación por la ola de violencia que el pasado fin de semana se registró en Colón, donde fueron asesinadas tres personas, entre estos el conductor de un bus de la ruta Panamá - Colón y su ayudante.
El religioso dijo que la labor de frenar esta situación depende de los padres, las instituciones del Estado y la sociedad, porque no se puede dejar el trabajo a un solo sector.
"Estamos viendo que cada día los jóvenes se dedican a robar y matar, esto también es producto del desempleo que se vive en Colón", expresó. Para el sacerdote, debe haber una acción enérgica de los padres en hacerse sentir como tal, llamando a sus hijos, orientándolos y no dejar que se pierdan porque entonces estaremos enfrentados a un caos.
Detalló que los problemas sociales como el desempleo son la causa de la violencia que se vive y que por un tiempo había cesado, pero que estos factores no deben llevar a los jóvenes a un mal camino porque ante los malos tiempos existe la luz de Dios para iluminar a sus hijos.
Elevan oración para que cese la violencia
El sacerdote encargado de las cárceles de Colón, Alan McLellan, se mostró preocupado por los hechos más sobresalientes ocurridos en los últimos días, cuando ultimaron a dos personas.