La calma volvió a la barriada Sagrada Resurrección, en Cristóbal, provincia de Colón, luego de que las inundaciones del pasado viernes afectaran a más de mil personas.
Desde el día de los hechos, las autoridades de la provincia, como las dependencias de varios ministerios, desplegaron funcionarios en el área para realizar una encuesta y conocer con exactitud las principales necesidades de las familias.
En primera instancia, se indicó que un total de 350 casas, de las 523 que existen en esa barriada, se inundaron. Se entregaron 100 colchones para las familias que más daños sufrieron.
El Sistema Nacional de Protección Civil informó que mil 750 personas resultaron afectadas.
Ronny Gálvez, uno de los afectados, recordó que los perros de su vivienda lo alertaron.
Se levantó de la cama y se percató de que el agua estaba subiendo.
"Todo fue rápido y en medio de la oscuridad, nos pusimos a sacar el agua, pero ya era muy tarde, entró y mojó todos nuestros enseres", afirmó Gálvez.
Mañana el gobernador de Colón, Julio Kennion, se reunirá con los residentes del lugar, porque se espera que los empresarios que llevan adelante los rellenos en los sectores de France Field y Cuatro Altos, que aparentemente están afectando varias comunidades, asuman su responsabilidad.
Gabriel Caballero, director regional del SINAPROC en Colón, señaló que afortunadamente no volvió a llover fuerte, y esto ayudó a que la situación no empeorara.
Las inundaciones también afectaron a sectores como El Nazareno, Ebenezer, Mindí, y varias bodegas de la Zona Libre de Colón que están en France Field.