La Zona Libre de Colón, la segunda en importancia en el ámbito mundial, luce en los últimos días, abarrotada de basura en los pasillos y calles, situación que es criticada por los empresarios allí establecidos y que han reiterado a la administración de este emporio comercial, el peligro que representa esta anomalía para la salud de los usuarios.
Señalaron que no es la primera vez que se registra un exceso de desechos en el área franca, luego que culminó el contrato que la administración tenía con una compañía contratista.
Trascendió que ayer empresarios enviaron una carta al gerente de la Zona Libre de Colón, Danilo Chen, donde le piden que se actúe para evitar una epidemia en el principal sector comercial del país.
Por su parte, el jefe de Información y Relaciones Públicas de la institución, Luciano Mack, señaló que a partir de ayer una empresa se ha encargado de la recolección de la basura en el sector, mientras se pueda dar el acto de licitación donde participarán las empresas que ofrecerán los servicios de limpieza.
Mack no adelantó la fecha en que se convocará al acto público, no obstante, sostuvo que una vez se tenga todo listo, se hará el anuncio a través de los medios de comunicación.
"Por la tranquilidad de los usuarios y de quienes laboramos aquí, el problema se está resolviendo", aseguró el funcionario.
La tasa de aseo a las empresas en la Zona Libre de Colón varía de acuerdo al tamaño de la compañía y van desde 30 balboas mensuales para sociedades pequeñas, hasta 300 balboas para grandes consorcios.
En los últimos cincuenta y cinco años, la Zona Libre de Colón, ha sido la fuente de empleo para propios y extraños, llegando las cifras a reflejar una empleomanía de más de 25,000 plazas directas e indirectas, producto de las actividades comerciales que allí se realizan.
Por tal razón, empresarios y visitantes de la esta zona franca internacional, no conciben que ahora que se efectúan cambios de imagen en esta área, como el proyecto de hotel cinco estrellas con acceso a la Zona Libre, sus pasillos y calles estén llenos de cajas y bolsas de basura.
Los desperdicios emanan olores desagradables, además que faltan a la estética de este emporio comercial, al que diariamente asisten numerosos turistas y hombres de negocios.