La falta de transporte y las malas condiciones de la carretera hacia Trinidad Arriba, de Capira, hacen cada vez más incómodo e inseguro el traslado de los usuarios que viven en esta área montañosa.
Prácticamente conformes con la situación, al llegar a la piquera, los residentes se van acomodando como puedan dentro de los vehículos. El resto viaja en el techo sin ningún tipo de seguridad, más que una baranda de donde logran agarrarse.