Restos de una osamenta humana fueron encontradas por bañistas a orillas de la laguna del río Changuinola, en la finca Ponderosa, en la provincia de Bocas del Toro.
Al efectuar la búsqueda se encontró un pedazo de mandíbula inferior con siete piezas dentales que aún estaban pegadas, mientras que otros estaban dispersos en el lugar.
Los funcionarios de medicatura forense del Ministerio Público determinarán el tiempo exacto que han permanecido los restos en el lugar, pero se estiman varios años de antigüedad.
Javier Soriano, personero segundo de Changuinola, dijo que aparentemente se trata de una persona de avanzada edad, que fue enterrada en el lugar, ya que también se detectaron pedazos de madera y restos de clavos.
Según los indígenas que descubrieron la osamenta, el lugar del hallazgo pertenece a la familia Nuquez desde hace dos años, y que anteriormente fue de la familia Herrera, pero que luego del terremoto en 1991 parte de las tierras fueron inundadas.
Igualmente se presume que se trate de un entierro familiar, debido que anteriormente las personas preferían enterrar sus familiares en las fincas donde vivían o trabajaban.