P. Oeste. En una bola de fuego se convirtió el vehículo de cuatro puertas con matrícula 12490 reportado ante la Policía Técnica Judicial (PTJ) de Vacamonte como hurtado de los estacionamientos del supermercado Extra de Arraiján.
El auto apareció a eso de las dos de la madrugada de ayer totalmente quemado. Unidades de los bomberos de Arraiján de la estación N°1 recibieron la llamada de emergencia de la zona policial reportando el hallazgo de un vehículo incendiado que se encontraba abandonado en un sendero de piedra de acceso hacia una gallinera en el corregimiento de Nuevo Emperador.
Pese a que los camisas rojas sofocaron el incendio, no se logró salvar el vehículo. A eso de las 9:30 de la mañana se apersonaron unidades de los bomberos del departamento de seguridad en coordinación con agentes de criminalística de la PTJ iniciaron las investigaciones preliminares para determinar las posibles causas del siniestro.
Según los primeros informes, el vehículo fue hurtado posiblemente para desmantelarlo y luego vender las piezas en el mercado negro.
Aparentemente los antisociales eran inexpertos o parece ser que alguien los sorprendió en el acto de desmantelamiento. Sin embargo, lograron llevarse ciertas piezas como las lámparas trasera, la batería y otros accesorios.
Otra de las tesis que manejan las autoridades, es que se trate de una posible venganza contra el propietario del carro, por lo que alguien simuló un hurto.
No obstante, las autoridades tampoco descartan que se haya recalentó la máquina del motor, tras un descuido de los ladrones, y el calor provocara un corto circuito en los cables.