Era la mejor estudiante de su clase, pero un día ya no pudo asistir más a la escuela. Su barriga creció sin justificación y esto está acabando con su vida poco a poco. Eneida Arrocha, de 14 años, necesita un trasplante de hígado o morirá.
La jovencita, quien cursaba el octavo grado, anhela culminar sus estudios, para ayudar a sus padres con el sustento diario.
Señaló que de manera muy rápida, comenzó a crecer su barriga y muchas personas pensaban que estaba embarazada, pero no era así.
Dora Gómez, madre de la menor, señaló que a pesar que su hija recibe tratamientos médicos, la pequeña sigue mal.
"Cuando vi la barriga de mi hija me preocupé y la lleve al centro de salud, pero no la trataron muy bien. Los doctores aseguraban que estaba embarazada, pero no era asía, porque mi hija ni siquiera se había desarrollado", mencionó.
A la niña se le realizaron pruebas para ver si estaba embarazada y como salieron negativas, se le refirió a un hospital. Ella se atiende actualmente en el Hospital del Niño, donde estuvo hospitalizada por meses y bajo tratamiento.
La madre de la niña al igual que el resto de la familia creen mucho en Dios, pero temen que Eneida muera.
La niña que se había destacado en el colegio y hasta era merecedora de una beca, ahora estudia por módulos, pero desea regresar al colegio.
Aquilina Arrocha, es una de las hermanas mayores de Eneida, ella sufre lo que le pasa a su hermana, porque la acompaña a todas partes.
Ya no sabe qué hacer porque no tienen dinero y eso es lo que necesitan, para curar a su hermanita que es la menor y la más inteligente.
"Eneida está estudiando y ella va a ser alguien en la vida, es lo que más queremos, pero necesitamos que alguien nos ayude, porque ella no se nos puede morir, necesita tratamientos y un transplante de hígado", dijo.
Esta familia vive en la apartada comunidad de La Soledad de Olá, y necesitan una casa adecuada para darle las mejores atenciones a Eneida.
No cuentan con camas, colchones y lo que es peor ni siquiera la niña es alimentada como se debe, por la falta de recursos.
Eneida nunca pierde su gran sonrisa, porque ella asegura que Dios está con ella y no la dejará morir.
"Yo voy a seguir estudiando para sacar a mi familia adelante, pero necesito que me ayuden, ya no tengo palabras para pedir ayuda, quiero vivir", mencionó.
Su familia sólo vive con la esperanza de que ocurra un milagro y Dios le permita a Eneida ser una profesional, tener una familia y vivir hasta que sea una anciana.
Eneida quiere vivir
Eneida espera que una mano amiga la ayude y aporte el dinero que tanto requiere, para que su salud mejore.