Un enfrentamiento entre dos grupos campesinos por el litigio de tierras, se dio ayer cuando el corregidor Elidio Aguilar del distrito de Santa Fe, ordenó el desalojo de invasores de un área de propiedad del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, mientras que unidades de la Policía Nacional en Veraguas, actuaron para evitar un derramamiento de sangre entre los bandos.
Los involucrados culpan al alcalde Lázaro Rodríguez de ese distrito, por no tomar cartas en el asunto y a su favor, señalando que éste no les quiso resolver el problema.
Los afectados criticaron duramente al funcionario por no haber participado de la reunión que se llevó a cabo en la comunidad de Corral Viejo, con lo cual buscaban una solución inmediata, así lo dio a conocer, Isis Peña, vocero de los manifestantes.
Se conoció que la situación se agravó cuando la autoridad ordenó la destrucción de una vivienda y de los cultivos en los predios en conflicto llegando al extremo de un enfrentamiento en el que sobraron los insultos, golpes y amenazas con armas.
Ante el caos que reinaba, fue propicia la participación de los antimotines, quienes mediaron para evitar una desgracia.
Por su parte, Dionicio Méndez Torres, comisionado por la Reforma Agraria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario expuso que el lanzamiento por parte de las autoridades competentes, obedecía a una resolución emanada de dicha institución, la cual esclarece que ningún grupo campesino puede invadir las tierras que pertenecieron anteriormente al asentamiento Esfuerzo de los Campesinos.
Sin embargo, un grupo de personas reclaman que poseen derechos para trabajar esos terrenos, luego de haberse establecido desde el mes de octubre del año pasado.
No obstante, estos no han mostrado los títulos de propiedad que comprueben que son los dueños de las 33 hectáreas que se ubican en la comunidad de Corral Viejo.
En tanto el corregidor Aguilar mantuvo firme su decisión de desalojó de las personas consideradas como invasores, pese a las fuertes amenazas de los otros miembros de la organización campesina que señala ir hasta las últimas consecuencias para mantenerse en esas tierras.