Aparentemente el escenario para los constantes temblores ha cambiado. Ahora es la región de Boquete, situada en el otro extremo de la provincia de Chiriquí, que desde hace una semana ha sido sacudida por una serie de movimientos que en su mayor magnitud alcanzó los 4.9 grados en la escala de Richter y tras él una serie de réplicas más.
Esto mantiene bastante inquietos a los residentes de esta zona, pues al hablar de sismos en esta área, no se puede, definitivamente, obviar la existencia del imponente Volcán Barú, que rodea el sitio. Por eso cada vez que se da un evento de esta naturaleza, el mayor temor es éste.
Pero alejado de estos temores, las autoridades de seguridad han aseverado que la actividad sísmica que se ha presentado en Boquete, durante las últimas semanas, es producto de la falla local que se ubica al noroeste de Bajo Boquete cerca de Alto Quiel.
Pero desde el pasado jueves hay quienes no duermen tranquilos, ya que desde ese medio la inquietud y el temor de que suceda algo mayor no escapa de sus mentes.
Dolores Miranda es uno de estos boqueteños, quien dijo que definitivamente nadie está preparado para actuar de manera sosegada ante un evento como éste.
Apuntó que sintió mucho temor, sobre todo porque pensó que no iba a parar de temblar.
El sentir es general y en el pueblo no se habla más que de los temblores; que si han sido fuertes, que si han causado daños en la escuela, hasta de ruidos extraños que se han escuchado segundos antes del movimiento.
El movimiento registrado el pasado jueves 4 de mayo provocó rajaduras superficiales dentro de los salones de las escuelas de Jaramillo Arriba, Los Anastacios, Octavio López Pascal y Josefa Montero de Vásquez, unas con mayores afectaciones que otras.
El estado de inseguridad que se percibía llevó a que más de 20 centros educativos primarios y secundarios del distrito, suspendieran sus clases.
Efraín Miranda: "Sentí mucho miedo; en uno de esos momentos estaba en la escuela y todos salimos corriendo al patio".
Juanita Bejerano: "Hace más de 35 años tiembla aquí. Este fenómeno se presenta por temporadas y es hasta un mes seguido.
Porfirio Gómez: "Fue un movimiento muy fuerte, y definitivamente no estamos preparados para afrontar una situación como ésta".
Nodier Atencio: "Yo me encontraba en la comunidad de Palmira, y allá se sintió muy fuerte, pues era una casa de dos plantas".
Walkiria Sarracín: "Yo sentí la mayoría de los temblores suaves, pues primero se escuchaba un ruido que salía como de la tierra".