Las causas del fuego se desconocen, aunque el propietario del taller de mecánica que funcionaba en la residencia de madera estima que pudo ser un corto circuito.
Las partes A y B de la casa 7023 fueron consumidas a pesar de las labores de los camisas rojas que se concentraron también en evitar que el fuego se traspasara a la Academia Santa María, centro escolar católico que sufrió daños leves.
En la casa 7023 de madera vivían tres familias y en la 7023, de concreto, unas 15.
Algunas pasaron la noche en una iglesia. Unas cinco familias serán reubicadas en cubículos temporales frente al lugar del incendio, otras 5 fueron reubicadas con familiares.
Felipe Fung Soto, comandante primer jefe de los bomberos, dijo que por falta de agua tuvieron que utilizar sus carros cisternas y habilitar una piscina.
Fung reconoció que la baja presión de agua y el estado de los hidrantes cercanos impidieron en algún modo el trabajo.
La gruesa columna de humo negro se observaba en toda la ciudad de Colón y áreas aledañas.
Los gritos, desmayos y la histeria se apoderaron de los residentes, quienes corrían con sus pertenencias a un lugar seguro.
Mientras algunos cargaban con lavadoras, neveras, estufas, televisores y sus pertenencias, otros no lograron salvar nada y se han quedado sólo con la ropa que cargaban puesta.
Albertina Holness, con resignación manifestó que perdió todo y que se encontraba sola al momento de escuchar a los vecinos correr.
Holness vivía en la casa grande de la 7023, un edificio de concreto de tres plantas y dijo que se encontraba en camisón, llevándose solo un traje consigo para salvar su vida.
Silvestre, dueño del taller de mecánica automotriz, no le quedó mas que observar que su negocio había desaparecido.
Por su parte, Ricardo Martinó, otro de los damnificados, relató que se encontraba viendo televisión cuando de pronto los vecinos le tocaban la puerta pidiéndole que saliera rápidamente.
Ricardo tomó de las manos a su esposa que esta enferma y ambos quedaron solo con la ropa que llevaban.
Unas 70 toneladas de basura por festejos de independencia
Más de 70 toneladas de basura en las calles de la ciudad de Colón por las fiestas patrias recogieron empleados de la empresa Aguaseo S.A., quienes aún a primeras horas de la mañana de ayer se encontraban en el Paseo Washington.
Gilberto Hoyte, encargado de comunicación de la compañía, indicó que la basura se recogió solo en Colón cabecera y que estimaron que el viernes habían unas 20 mil personas en la ciudad.