EL TIEMPO está impredecible en Bocas del Toro. Las lluvias intermitentes continúan registrándose en la cordillera Talamanca en Costa Rica y mantienen el cielo nublado, situación que tiene a los residentes de los corregimientos de Las Tablas y Guabito, que fueron inundadas por los ríos Teribe, Changuinola y Síxaola, con cierto temor. Pero a pesar de este miedo, muchos están regresando a sus hogares.
Es importantes recalcar que las pasadas inundaciones dejaron un saldo de un muerto y más de 11,853 entre afectados y damnificados.
Los albergues siguen habilitados en La Mesa, Las Tablas, Finca 41 y Finca 67, donde hay unas 132 familias a las cuales el gobierno continúa brindando bolsas de alimentos, frazadas, medicamentos, atención de salud.
A Viviano Olé, la lluvia le llevó todo lo que tenía en su humilde vivienda, pero lo que le preocupa a este indígena de 27 años, no es lo material, sino el miedo que será muy duro de borrar y ver a sus niños sin un techo dónde dormir. Irónicamente a la gente que menos tiene, las inundaciones afectaron enormemente. Con ojos llorosos los niños miran a su alrededor y buscan el consuelo por lo menos un momento, jugando con los restos de algunos objetos que fueron destruidos por la lluvia. Como paliativo en los albergues se han colocado televisores, para los más pequeños.
Napoleón Morris considera que la ayuda se ha dado de manera muy lenta, pero sabe que la magnitud del problema es la principal causa de la demora.
Episodio difícil de olvidar para bocatoreños
Actualmente existen cuatro albergues de 24 que se habilitaron al momento de la emergencia.