LA MENDICIDAD en muchas partes del país sigue siendo un problema de nunca resolver, y tristemente se trata en su mayoría de indígenas, a quienes según anunció el nuevo gobierno, ha dirigido su mirada en los próximos años.
En la ciudad de David se pueden observar a personas de todas las edades pidiendo limosna, desde niños en brazos de sus madres hasta ancianos.
En el pavimento de las aceras de los almacenes y bancos hay mujeres que sentadas extienden la mano para pedir dinero, mientras que los niños trabajan de forma ambulante por sitios más concurridos.
Para el alcalde de David, Francisco Vigil, se está trabajando a través del departamento de Salud Mental con unos estudios sobre la mendicidad en este sector, con el objetivo de conocer el porcentaje real de personas que se dedican a esta actividad, con lo cual en un futuro de trabajará en la creación de temporales o programas especiales que saquen a estas personas de las calles.
Según Vigil, todos saben que la mendicidad existe, pero también se conoce que muchas de estas personas tienen opciones para trabajar.
También el Patronato de Nutrición propone ayuda con el desarrollo de programas de educación y producción sostenible en comunidades rurales a través de granjas, para que las personas se dediquen a explotar sus tierras.
El panorama no cambia en la provincia en Coclé, donde se pueden observar a personas que en su mayoría provienen las zonas indígenas de Bocas del Toro y Chiriquí, aduciendo que en sus tierras viven en pobreza extrema.
Aseguran que se aventuran a viajar hasta las provincias centrales a probar suerte, deambulando por calles y pasando malas noches bajo las inclemencias del tiempo.
El alcalde de Aguadulce, Alonso Nieto, señala que el municipio por falta de presupuesto, no cuenta con trabajadora social; además se pretende conversar con el Ministerio de la Familia.
Es necesario detener la mendicidad en el país
Anteriormente sólo se observaba pidiendo dinero a personas con algún impedimento físico o de avanzada edad, ahora se trata de familias enteras en las calles.