La emigración del santeño hacia otras áreas de la república con la finalidad de realizar actividades agrícolas, ha generado que varios planteles educativos sean cerrados por la falta de matrícula.
Un estudio realizado por la dirección Regional de Educación en la provincia, determinó que ocurren dos fenómenos de emigración, es decir, de las áreas rurales a las urbanas y hacia las afueras de la región.
Estos dos tipos de emigración han causado dificultades, ya que mientras que en los planteles de las áreas rurales hay matrícula de seis niños, en los sectores urbanas existe superpoblación.
El director del Ministerio de Educación (ME) en la región, Antonio Moreno, explicó que durante los meses de mayo y junio, los santeños se trasladan con sus familias a trabajar el arroz en Chepo, Darién y Costa Abajo de Colón y
regresan a la provincia en enero, febrero y marzo, trayendo una nueva modalidad que es la siembra de hortalizas y frutales.
Moreno señaló que los padres de familias matriculan a sus hijos sólo por una temporada, ya que a mediados de mayo la matrícula desaparece.
Hay escuelas con matrículas de 20 niños, pero al llegar al mes de mayo la cifra se reduce a 10 , ya que la mitad a viajado a Darién o Colón, porque tienen familiares con grandes cantidades de terrenos que les permite llevar a cabo sus actividades agrícolas.
Detalló que la educación sufre el fenómeno de la emigración interna, es decir, de las áreas rurales de la provincia hacia los distritos.
Las siete cabeceras de distritos están repletas de estudiantes, mientras que las áreas rurales están despobladas, añadió el funcionario.
El director de la entidad sostuvo que a unos cinco minutos de los distritos hay escuelas con sólo siete estudiantes, porque sus padres han emigrado hacia la cabecera.
Las personas en Bayano alquilan casas en Las Tablas para hospedarse con sus hijos durante todo el periodo escolar y para vacaciones regresan a la comunidad mencionó el funcionario.
Mientras no se puede atender la demanda estudiantil en la escuela Belisario Porras, en La Laja y el Sesteadero no hay estudiantes en los planteles, recalcó Moreno, al tiempo que reveló que no han podido convencer a los padres para que dejen a sus hijos en las escuelas de sus corregimientos.
Ambas emigraciones han causado grandes problemas al ME, pese a que hasta el momento las autoridades no han podido elaborar un plan provincial de desarrollo porque el peso de la balanza estudiantil se dirige a áreas específicas
Para Antonio Moreno la emigración afecta a toda la educación en la provincia, pues se tiene que eliminar docentes porque la cantidad de estudiantes disminuye en las áreas rurales.
Cada educador debe atender una cantidad específica de estudiantes; esto en Los Santos se ha convertido en un verdadero problema.
Informó que los maestros de planteles unigrados se quejan de laborar con matrículas completas, mientras que a poca distancia hay planteles con sólo ocho niños y los educadores ganan igual salario.
El educador insistió en que la emigración ha provocado que la población estudiantil varíe y no puedan tener una planificación, ya que la población crece y baja según el ciclo de producción anunció.
Dio a conocer que en la comunidad del Montero de Guararé, el representante destinó una partida de B/. 30 mil para la reparación de la escuela; sin embargo tuvo que ser cerrada por falta de matrícula.
Expresó que la escuela de El Canajagua, un total de ocho niños tienen edades escolar, pero los padres de los menores viajan constantemente hacia otras áreas, aunado al aspecto de la emigración, la mayoría de los habitantes no tienen más de dos hijos.
Advirtió que el número de escuelas cerradas será mayor en los próximos años, pues una gran cantidad centros educativos sólo cuentan con matrículas de cuatro niños.
Según los análisis estadísticos de la institución, la última escuela cerrada fue la del Cortezo de Tonosí y de continuar con la falta de matrículas en las área rurales sólo quedarán las infraestructuras de lo que fue un centro de enseñanza.