LA FALTA de medidas de seguridad en el trasiego, almacenamiento y distribución de combustibles representan un alto riesgo, que en primera instancia puede representar la pérdida de vidas humanas, entre otras situaciones de impacto ambiental irreversible.
El impacto negativo que producen los derrames de hidrocarburos en el medio ambiente tiene repercusiones sumamente serias y atentan contra la vida humana, según se desprende de un informe dado a conocer por la división de Seguridad, Salud y Medio Ambiente (SESMA) de ACCEL.
SESMA en su afán de orientar a diversos grupos del país en temas sobre el cuidado del medio ambiente, realizó un seminario dirigido a implementar estrategias y técnicas para el desarrollo de una buena gestión de respuesta en caso de presentarse vertimientos de hidrocarburos. El evento realizado en la ciudad de Colón fue dictado por la ingeniera Jesenia Ortiz, oficial de SESMA.
De acuerdo con la fuente, algunos de los efectos de los derrames de hidrocarburos son el impacto en las actividades costeras, la vida marina, las secuelas en la pesca artesanal y tecnificada, los riesgos de incendios y los efectos biológicos, entre otros.
La prevención, las buenas prácticas en el desarrollo de las operaciones y la creación y divulgación de planes de contingencia minimizan el riesgo y el impacto causado por el manejo inadecuado de estos productos, explicó la encargada del seminario organizado por SESMA.
Cuando se produce un derrame de hidrocarburos en la superficie de la mar, se extiende de forma natural sobre la misma. Controlar y eliminar este derrame se convierte en una obligación para las autoridades a cargo. Cuando se producen los vertidos de hidrocarburos trae como consecuencia playas inutilizadas.