P. Oeste. El caos reinó a primeras horas del día de ayer en un aula de clases del Colegio Moisés Castillo Ocaña de La Chorrera, cuando una estudiante de 16 años, quien cursa el quinto año, abortó en el plantel, ante la mirada impávida de sus compañeros de clases que no entendían lo que estaba ocurriendo.
La información fue confirmada por la directora del colegio, Mariela de Salinas, quien lamentó estos hechos, cuando tan sólo en la semana de matrícula, estuvo conversando con los padres de familia a quienes pidió que le hablaran a sus hijos del sexo y no le dejen esa tarea a terceros.
Aproximadamente a las 7 de la mañana cuando apenas había iniciado la primera hora de clases, la estudiante empezó a gritar diciendo “me siento mal, me siento mal”, siendo llevada hasta el baño por los profesores de educación física y atendida por una madre de familia enfermera.
La situación fue muy impresionante, ya que se pudo conocer que la menor arrojaba mucha sangre, dejando a su paso por los pasillos grandes coágulos, lo cual puso nervioso a sus compañeros, que inmediatamente fueron orientados por la enfermera Clelia Mariscal de la Caja de Seguro Social.
Al colegio se apersonaron unidades de la Policía de Menores, de la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP) y de la Personería que hicieron el levantamiento del feto.
El doctor Gabriel Sánchez, de servicio en el cuarto de urgencias, quien atendió a la estudiante, reveló que fue trasladada por la ambulancia del Cuerpo de Bomberos, luego de haber expulsado un feto de aproximadamente 18 semanas de embarazo (casi 4 meses).
Sánchez indicó que inmediatamente se procedió a eliminarle parte de la plancenta para luego enviarla al salón de operaciones, donde se le realizaría un curetaje.
“La niña manifestó que el día sábado se había tomado un té con unas pastillas, con la intención de abortar porque sabía que estaba embarazada y en el día de ayer había amanecido con dolores”, indicó el galeno.
La madre de la estudiante, al llegar al hospital, se negó a conversar con el doctor que atendió a su hija, ya que estaba sorprendida y en un estado de gran nerviosismo.
Lamentó que representantes arnulfistas se presten para respaldar acciones honestas como Luz Saida y gracias a la colaboración de la Mandataria mediante llamada telefónica se procedió al retiro de la unidades antimotines del municipio.
Daniel Corella, primer vicepresidente del directorio provincial, indicó que no es la tesorera la que ha establecido controles por los pagos, sino la Contraloría se abstuvo a entregar cheques a funcionarios comunales que no llenaban los requerimientos que establece como es un contrato.