P. Oeste. Mientras los buhoneros apostados a lo largo de la avenida de Las Américas, en el distrito de La Chorrera alegan desconocer una futura medida de desalojo, la administración de la alcaldesa encargada Yolanda de Arosemena, realiza consultas con diferentes instituciones y organismos de seguridad sobre tal acción.
Marjorie de Freira, dice tener dos meses de dedicarse a la buhonería en la avenida y es el único medio que le permite obtener el sustento económico para los cinco miembros de su familia, decisión que adopta por no encontrar trabajo.
Advierte que la situación es difícil y que las pocas ganancias que logra durante la semana, las invierte en el pago del alquiler de la vivienda que ocupa y para comprar sus alimentos. Marjorie, quien reside en Vista Alegre, abandonó la venta de ropa que realizaba en el Puerto de Vacamonte, distrito de Arraiján.
"Lo hice porque la situación se ha puesto dura en Vacamonte y no sale nada", recalcó De Freira, mientras que Juan Carlos Castro tiene dos años dedicándose a esta actividad. "No hay trabajo y hay que dedicarse a algo", alegó Castro, al indicar que tiene una casa que pagar y ayuda a mantener a unos sobrinos, por lo que es en esta actividad que "saca para vivir", pues en las pocas construcciones que se realizan en este distrito no hay vacantes.
Durante un reunión sostenida con instancias como el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Cuerpo de Bomberos, Ministerio de Salud (MINSA) y Ministerio de Obras Públicas (MOP), la alcaldesa Arosemena destacó que existe una proliferación de puestos de buhonería, los cuales interrumpen el paso por las aceras.
Dijo que luego de realizadas las consultas con las instituciones se podrá evaluar la situación y determinar hasta dónde se están violando los acuerdos municipales sobre esta materia y las leyes establecidas por cada una de las entidades.