Unas 400 truchas murieron misteriosamente en un estanque, denunció Jorge Pittí, coordinador de la Alianza para el Desarrollo Ambiental de Tierras Altas (ADATA). Hasta la fecha desconocen las causas.
El suceso ocurrió en una finca privada en el sector de Candela, distrito de Renacimiento, donde se trasladaron miembros de las agrupaciones ambientalistas que observaron en el agua un extraño líquido.
Los representantes ambientalistas sugirieron a los administradores de la finca enviar muestras para el análisis de las truchas y del agua.
La inquietud de los grupos ambientalistas, manifiesta Pittí, es que en el área hay empresas dedicadas al cultivo de café que siguen vertiendo los desechos de este producto a las aguas del río Candela, pero no pueden asegurar si ello provocó la presunta contaminación.
También le preocupa a ADATA que en Renacimiento sólo hay esta caseta de la Autoridad Nacional del Ambiente para los guardaparques y una subagencia cerrada, pero ningún funcionario nombrado permanente, a pesar que se trata de un distrito limítrofe con un área protegida que es parte de la reserva de la Biosfera.