La falta de oxígeno, producida posiblemente por el bajo caudal del río Escotá y su contaminación con materia fecal, pudiera ser la causa de la mortandad de peces registrada a principios del mes de mayo, según lo revelado a través de las pruebas de laboratorio.
Los resultados de las muestras tomadas en el río, revelaron que el novel de oxígeno se encuentra entre 5.41 y 5.98 mg/l, es decir muy por debajo de los parámetros normales que indican que no debe ser menor de 7.

El director regional del ministerio de Ambiente en Herrera, Guillermo Nicholson, explicó que los primeros resultados emitidos por el laboratorio de Calidad Ambiental son del tipo físico-químico y microbiológico, por lo que se esperan en los próximos días las pruebas que determinarán si existe presencia de algún agroquímico o sustancia nociva en el agua.