Las condiciones de pobreza que se viven en la comunidad de El Caño de San Miguel son paupérrimas, la mayoría de las residencias no tienen letrinas y la carretera es un sueño que creen no se hará realidad, mientras que el agua no es potable y hay casos de diarrea.
La falta de letrinas en esta comunidad es un problema de hace muchos años.
Los residentes del área son tan humildes y pobres que no tienen los recursos para construir las letrinas adecuadas y unos solo utilizan un hueco cubierto con sacos y otros deciden ir al monte.
Esta situación ha provocado algunos casos de diarreas y vómitos, ya que algunas familias depositan el excremento en cartuchos a los montes que fácilmente llegan a la quebrada y que posteriormente utilizan para bañarse o para cocinar por la falta de agua potable.
Algunos campesinos aseguran que esta situación no se da en todas las residencias, pero si en las más humildes en donde si se desayuna no se almuerza ni se piensa en la cena.
Los campesinos humildes de El Caño de San Miguel hacen el llamado a las autoridades para que realicen una inspección en todas las residencias y se determine las condiciones en que se encuentran las pocas letrinas y sobre todo se cuantifique cuantas casas no tienen este servicio necesario.
En cuanto a la carretera que conduce a esta comunidad, los campesinos aseguran que o enfrentan serios problemas para llegar, pero esta será rehabilitada por el Fondo Fiduciario de Desarrollo en los próximos meses.