Una familia, residente en la comunidad de Barrios Unidos, Penonomé, mantenía amarradas a dos jóvenes por considerarlas peligrosas, debido a que sufren de trastornos mentales.
Marta Márquez, funcionaria del Departamento Jurídico de la alcaldía, manifestó que es probable que las dos personas, uno de apellido Pérez y el otro Cárdenas, sean trasladadas a Penonomé para recibir atención psiquiátrica.
Reveló que uno de los casos fue reportado por las autoridades de Salud, mientras que el otro lo dio a conocer el despacho alcaldicio, por lo que se viajó a lugar con el objetivo de realizar las evaluaciones.
Según sus familiares, las dos personas se tornaron peligrosas "por estar leyendo libros sobre brujería y ritos satánicos". Mientras que otros señalan que son pacientes psiquiátricos clínicos.