Luego de fracasar el tan esperado “humo blanco” entre una Comisión integrada por los ministros de Comercio e Industria y de Gobierno, Ricardo Quijano y Ricardo Fábrega, respectivamente, y la Coordinadora Indígena para tratar de lograr la apertura de la Vía Interamericana luego de más de 60 horas de cierre, el Gobierno Nacional, por intermedio de un comunicado, anunció la puesta en marcha de un puente aéreo que permitió el traslado de las personas que quedaron varadas por esta situación.
El presidente Martinelli invitó para hoy sábado a la dirigencia indígena al Palacio de las Garzas a dialogar y buscarle una solución a esta crisis que alcanza los $10 millones en pérdidas.
El puente aéreo desarrollado en los aeropuertos David-Tocumen y David-Albrook, consistió en realizar vuelos gratuitos cada hora a través de aviones de las compañías COPA, Air Panamá y Aeroperlas.
Otras de las medidas tomadas por el gobierno fue que el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y el Servicio Aeronaval (SENAN) desarrollaran operativos de evacuación en las áreas de San Félix y Viguí para trasladar a los turistas, niños, ancianos, enfermos y demás pasajeros de buses afectados por las más de 60 horas de cierre de vías.
La nota de prensa señala igualmente que a través de barcazas y aviones de carga se transportarán vegetales y leche de Chiriquí a Panamá para abastecer a la comunidad, los hoteles, restaurantes y hospitales, al igual que se importa gasolina desde Costa Rica para abastecer a la provincia de Chiriquí.
En el aeropuerto Enrique Maleck de David se redobló la vigilancia para garantizar el desarrollo efectivo del traslado de las personas.
El director de Sinaproc, Arturo Alvarado, denunció que al menos 40 turistas fueron secuestrados en un “ticabus”, por los indígenas que protestan en Viguí, provincia de Veraguas.
Alvarado, manifestó su preocupación por esta situación, la cual catalogó de “peligrosa y delicada”.
El cierre de calles efectuado desde el martes afectó a miles de personas que quedaron varadas en la comunidad de San Félix, en Chiriquí, El Viguí, en Veraguas, a lo largo de la carretera Interamericana y en varios sectores de Bocas del Toro.
La fila de vehículos atascados por el cierre desde hace más de 70 horas, se extendió a más de 10 kilómetros.
Por su parte, la cacica general Silvia Carrera señaló que decidieron rechazar la propuesta, ya que el gobierno rehusó dialogar en el Instituto Profesional y Técnico del distrito de San Lorenzo.
“No quisimos trasladarnos a San Lorenzo, porque no aceptamos que el gobierno nos imponga una actitud prepotente y con condiciones; el pueblo se mantendrá en la calle”, señaló Carrera.
El dirigente indígena Rogelio Montezuma, por su parte, respondió que esperaban “una mayor voluntad” del gobierno.
Mientras tanto, las legumbres prácticamente se agotaron en el Mercado de Abastos de Panamá, debido a que los camiones de carga no pueden llegar.
Las personas, en su mayoría propietarios de fondas, llegan al Mercado de Abastos a comprar productos, pero no encuentran lechugas, papas, zanahorias, tomates ni pepinos.
En el Mercado sólo se consiguen frutas como las naranjas y ajíes, porque el resto de los puestos de venta de legumbres están vacíos.
Hecho similar ocurre en el distrito de La Chorrera, donde la escasez de legumbres, al igual que de plátanos, es evidente en los puestos de venta del Mercado de Abastos y Mercado Público.
En Bocas del Toro comenzaron a escasear los suministros de gasolina, diesel y otros productos alimenticios.
Desde el pasado lunes, los manifestantes mantienen bloqueados con piedras y ramas varios puntos de las provincias de Bocas del Toro, Veraguas y Chiriquí.
Por este cierre, centenares de viajeros locales y centroamericanos quedaron varados en la vía Interamericana.