Padres de familia de la escuela Guillermo Andreve de Arraiján denunciaron la forma irregular en que se está manejando el proceso de matrículas en este centro educativo.
Según los quejosos, la directora Dora Santamaría les ha impuesto madrugar para lograr obtener los cupos, cuando sus hijos son estudiantes graduando de VI grado.
"Estoy obligada a faltar al trabajo para dormir en la escuela toda la noche y obtener un turno para matricular a mi hija que está cursando el último grado", expresó Lidia Herrera, una de las acudientes afectadas.
Indicó que la jornada de la noche en vigilia se divide en tres etapas, en donde llaman por listas a las 8 de la noche, luego a las 3 de la madrugada y por último a las 6 de la mañana, y lo más extraño es que cuando amanece, supuestamente el primero de los padres de familia que llegó al plantel le correspondería el primer turno, pero los cupos ya están reservados para los integrantes del gremio de acudientes.
"Pareciera ser que hay fueros y privilegios para los miembros de la Asociación de Padres de Familia, donde no amanecen como el resto de los otros acudientes y resulta que al día siguiente son los primeros en matricular a sus hijos", expresó la afectada.
Agregó que la directora está violando el proceso de matrícula promovido por el Ministerio de Educación, ya que si se realiza una encuesta se podrá determinar que la mayoría de los padres de familia de los estudiantes graduandos son residentes del distrito de Arraiján y por ende deben tener sus cupos reservados y no ser transferidos al turno vespertino.
Este medio trató de entrevistar a la directora del centro educativo, Dora Santamaría, pero fue infructuoso lograr contactarla.