Las fuertes lluvias que azotaron este martes la provincia de Colón, convirtieron la ciudad en piscinas improvisadas, donde el único medio de transporte para trasladarse de un lugar a otro eran los botes y cayucos.
Gran parte de la ciudad estaba intransitable, y la mayoría de las personas optaba por quitarse los zapatos y empezar a caminar para poder llegar a sus puntos de trabajo, centros educativos y negocios.
Eric Corsen, jefe de Operaciones de Emergencia del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), junto a los voluntarios comentó que muchos conductores tenían que estacionarse para esperar que el nivel del agua bajara.
El funcionario aseguró que los sectores más afectados se ubican en la Calle 11 y Calle 16, donde el nivel del agua alcanzó unos tres pies.
Por su parte, el director Nacional de Inspección del Ministerio de Obras Públicas, Adriano Ferrer, informó que las inundaciones se están registrando, porque de las ocho máquinas de bombeo pluvial del IDAAN, sólo dos están trabajando.
En la Zona Libre, también los sistemas de bombeo están dañados, y sólo funcionan las dos que tiene el Ministerio de Obras Públicas.
Alegó que los rellenos que hicieron algunas empresas privadas en la Calle 16, cerca del sistema de bombeo, han empeorado las inundaciones y no hay forma de sacar el agua.
Por otro lado, los moradores de la Calle 7 Central y Meléndez, protestaron por el constante desbordamiento de aguas negras.
Las fuertes lluvias ocasionaron que las heces se mezclaran con la basura que estaba en las calles, lo que creó un ambiente de fetidez y peligro en los sectores cercanos.
Las personas alegaron que los niños pueden enfermarse producto del contacto cercano con las aguas sucias, y puede darse una epidemia.
El problema de las inundaciones, según algunos moradores, se debe a los trabajos que realizan dos empresas privadas en las calles. Sin embargo, funcionarios del Ministerio de Obras Públicas (MOP) aclararon que el sistema de bombeo pluvial no está trabajando en su capacidad.