"Me mantendré encadenado todos los días en la entrada del Municipio de Colón hasta tanto el alcalde Alcibiades González respete la voluntad popular y me permita desempeñar mi cargo de vicealcalde electo", señaló Eduardo Gary, quien desde hace dos meses adoptó esta actitud.
Gary se mantiene en vigilia para hacer cumplir al alcalde su horario de trabajo y no hacer proselitismo en horas laborables. "Los empleados públicos en los periodos electorales, aun cuando la ley en algunos casos no los obliga a separarse del cargo por moralidad y respeto al electorado, debería, como en el caso de Mayín Correa, separarse de la posición", manifestó Gary.
De acuerdo a Gary, el alcalde González no le ha permitido ejercer el cargo de vicealcalde y en su lugar ha nombrado como su asistente a Leonardo González, quien a su vez le acompaña como suplente en su vano intento de reelegirse frente a la administración municipal", expresó.
Gary se encadena todos los días laborables a la entrada del Municipio de Colón y durante los primeros días la autoridad de Colón le enviaba dulces, gaseosas y leche para que comiera algo, acción que ha sido rechazada por la comunidad.
Para González, Gary no ocupará su puesto jamás, toda vez que ya ha designado para esta posición a su suplente en este tornero electoral, la señora Gilma Espino, asumiendo, según connotados juristas colonenses, una actitud de artero desconocimiento de la ley y en consecuencia de ejercitar tal acción, continuaría con sus inclinaciones arbitrarias, arrogantes y prepotentes.