Los cierres de calles y las acusaciones entre pescadores artesanales de Aguadulce y funcionarios de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), pueden terminar en cualquier momento.
El director de Recursos Marinos y Costeros de dicha entidad, George Novey, señaló que las diferencias entre un sector de los pescadores y la institución se viene dando desde hace años, pero que buscan ponerle fin a la misma.
Se está tratando de buscar acciones con la Cámara de Comercio de Aguadulce, para realizar un taller de trabajo con todas las partes involucradas a fin de llegar a un acuerdo y acabar con los inconvenientes que se están presentando.
Dichos problemas tienen que ver con la pesca de barcos industriales, la contaminación, la señalización por medio de boyas, el incremento de algunas zonas especiales en donde pescan los artesanales y el tema de las mallas que parece ser el más álgido.
Los estudios que se hacen de las mallas, que se consideran ilegales (dos cuartos), demuestran que atrapan más camarones. Sin embargo la malla tipo 3, captura menos, pero más grandes, lo que en peso es similar.
"Nosotros estimamos que sí hay una posibilidad de que todavía se pueda usar esa malla, pero tenemos que sentarnos muy detenidamente para ver qué tenemos que hacer", afirmó Novey.
El funcionario destacó que legalizar una malla de dos cuartos para los pescadores de Aguadulce, llevaría a tener que permitirla en todo el país, "porque si no tendríamos problemas en otros lugares donde solo se utiliza la maya tipo 3".
Otro problema es que los barcos industriales deberían pescar a tres millas de las costas, donde solamente hay camarones adultos.
Algunos no están cumpliendo y se han impuesto multas.
Gobierno y pescadores inician conversaciones
Se desea llegar a un acuerdo para que no se afecte a los pescadores de otras partes del país.