En un intento por disminuir y erradicar los niveles de desnutrición existentes en las áreas rurales del distrito de Capira, se lleva a cabo la primera de una serie de granjas auto sostenible que el gobierno nacional pretende construir en todo el país.
La primera fue inaugurada recientemente en este distrito, en la comunidad de Teriá, donde participó la presidenta de la República, Mireya Moscoso y demás autoridades del Estado.
Según informes del Centro de Salud Martín Sayagues, en el sector de El Espino, el problema de la desnutrición de este distrito alcanza a un 55% de los niños en edad escolar.
El estudio agrega que esta situación es razón suficiente para establecer una granja con ayuda del Patronato Nacional de Nutrición.
Los antecedentes sobre desnutrición en este distrito son avalados por diferentes instituciones. En 1998, el entonces encargado del Departamento de Nutrición y Salud Escolar de la regional de Educación en Panamá Oeste, Carlos Fernández, indicó que un 27% de los niños que asisten a los centros de Capira padecían de desnutrición.
Por su parte, el ex director regional de Salud en este sector José Villarreal señalaba los múltiples problemas de desnutrición, enfermedades respiratorias, de la piel y parasitosis, especialmente entre la población infantil de comunidades como Tres Hermanas, Claras Arriba, Teriá y Cirí de los Sotos, en el distrito de Capira, a raíz de lo cual la institución intensificó las labores de prevención.
La granja que el Patronato Nacional de Nutrición ha creado en la comunidad de Teriá es la primera de 15 que se tienen proyectadas para el sector Oeste.
Cada una de éstas tiene un costo de B/.9 mil balboas, destinadas a construirse en La Bonga, El Lirio, Cirí Grande, Trinidad de Las Minas, El Cacao y demás comunidades de San Carlos y Chame, en donde el grado de desnutrición se eleva a 43.3%.
Para el actual director de la región de Salud de Panamá Oeste, Francisco Acevedo, la actividad de alimentación y de erradicación de la desnutrición va de la mano con la atención médica, tomando en cuenta que siendo una granja sostenible, lo que se produzca será para el consumo de las familias, a quienes hay que orientar sobre qué comer y cómo hacerlo.
Acevedo indicó que el fin de estas granjas en materia de salud es la reducción de los niveles de desnutrición en la población infantil.
Los casos, precisa, se presentan entre el primer y segundo grado de desnutrición, y se pretende que éstos no asciendan al tercer grado, situación que requeriría hospitalización y tratamiento especial.
Agregó, además, que de parte del Ministerio de Salud (MINSA) se tendrá la responsabilidad de orientar y educar a las familias sobre la importancia del consumo de vegetales y verduras, puesto que el solo consumo de arroz -como regularmente sucede- no implica una buena alimentación.
Advirtió que durante las giras que se realicen al sector se realizarán controles de peso y talla entre la población infantil para establecer mejoras nutricionales y saber si la población está aprovechando lo que producen.
Añadió que las giras se realizarán constantemente hacia Teriá, siendo esta un área cubierta por el Centro de Salud del Espino, al cual se proyecta reforzar con personal médico y de enfermería, aunque aún no se cuenta con los recursos económicos suficientes.
Aclaró que el mismo programa de vigilancia se tendrá para con la población adulta, y especialmente con las mujeres en edad fértil y aquellas que están embarazadas, a fin de prevenir desde el vientre materno posibles enfermedades por desnutrición de la madre.