Azuero/Chiriquí. Unas 292 personas entre niños y adultos resultaron afectadas el pasado martes por el desbordamiento de los ríos Cacao y Tonosí en el distrito de Tonosí y la quebrada Lagartillo en El Espinal de Guararé, mientras que en Chiriquí el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) anunció una "alerta verde".
El director del SINAPROC en Los Santos, Héctor Gracia, informó que 73 viviendas fueron afectadas, mientras que 17 familias perdieron todos sus enseres entre colchones, estufas, refrigeradoras, y otros artículos.
En tanto, en la provincia de Chiriquí también se reportaron inundaciones, deslizamientos de tierras, caída de árboles y la crecida de algunos ríos, que han llegado a su máxima capacidad.
En algunas residencias ubicadas en las áreas de Sangrillo, Cuervito y Macana en el distrito de Barú el agua llegó hasta un pie de altura, pero no se han reporto damnificados. En ese lugar el fuerte temporal afectó las residenciasde las familias Gallardo y Aguirre.