Exigir al gobierno nacional una actitud firme y decidida frente a las autoridades militares norteamericanas en torno a su responsabilidad de sanear los sitios de defensa y los polígonos de tiro, al igual que denunciar ante la ciudadanía y la comunidad internacional las maniobras para eludir esta responsabilidad, fueron algunas de las decisiones concensuadas durante la realización del V Congreso Universitario Nacional de Historia, el cual se realizó en el Centro Regional Universitario de la provincia de Coclé (CRUC).
Los participantes de este congreso señalaron que desde la Segunda Guerra mundial, Estados Unidos utilizó los sitios de defensas y los polígonos en Panamá para sus prácticas y experimentos con armas químicas y sustancias tóxicas, las que han quedado sepultadas en el subsuelo o abandonadas en la superficie, en las más de 16 mil hectáreas que comprenden las zonas contaminadas.
Esta situación pone en peligro la integridad física de los seres humanos y la seguridad de la flora y fauna del lugar.
Indicaron además que no sólo en el área del canal existen lugares contaminados, sino que en varias provincias también hay zonas contaminadas.
Durante este congreso se acordó también exigir al Ministerio de Educación (ME) que mantenga dentro de los planes de estudios la asignatura de historia de Panamá como una materia independiente.
Los historiadores reunidos explicaron que actualmente se quiere fusionar las ciencias naturales con las ciencias sociales, toda vez que la cartera de Educación puede dictaminar que no se encuentran preparados para dictar la cátedra y "sacarlos" del puesto de trabajo.
Otros de los acuerdos a los que llegó el congreso fueron el exigirle a la Universidad de Panamá (UP) que incluya en todas las carreras un curso de historia y otro de las relaciones entre Panamá y Estados Unidos, ya que consideran que todo panameño profesional debe tener conciencia nacional y formación cultural que les permita entender su entorno y los problemas que en esta materia atraviesa el país.