El Hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía (HJDO) cumple hoy su aniversario 68 al servicio de la comunidad chiricana. El 20 de octubre de 1934 abrió por primera vez sus puertas a las comunidades de la provincia de Bocas del Toro, Veraguas y Chiriquí, bajo la administración del entonces presidente de la República, Harmodio Arias Madrid.
Estos 68 años han sido de servicios, luchas y dificultades, debido a que este emolumento histórico ha sido víctima de hacinamiento, infecciones nosocomiales y el sistema económico que ha limitado su desarrollo.
Nació como un hospital de la caridad, y hoy día es un Materno Infantil que ofrece una atención integral a los infantes y madres embarazadas, destacó el director médico del nosocomio, Gherson Cukier.
El Estado panameño, a través del Ministerio de Salud (MINSA), provee un soporte operativo a la institución para que siga funcionando que oscila entre los B/.15 y B/.20 millones.
Pero sólo se le asigna entre B/.7 y B/.8 millones, de manera que la diferencia se debe obtener mediante la autogestión del Patronato y del ínfimo costo que deberían pagar los usuarios no asegurados.
Por lo tanto, la entidad está en la necesidad de brindarle a los asegurados los servicios sin ningún costo, pero se necesita una gran cantidad de insumos para brindar una atención médica eficiente.
Cukier manifestó que la intención de la institución no es cobrarle a las personas, sino que con esos ingresos se pueda solventar los gastos que involucra el funcionamiento de un hospital.
Se desconoce si el presupuesto presentado al MINSA sufrirá algún recorte, ya que se incrementó un aumento en un 30%. Las expectativas presupuestarias para el 2003 están en solucionar problemas internos en el funcionamiento.
En cuanto a la morosidad de los usuarios por B/.250 mil , indicó que existen muchas deudas que son incobrables y otras en las que se necesita la colaboración de la población, porque lo que se brinda es un servicio de salud que no tiene precio.
No sólo el problema económico afecta al Materno Infantil, ya que también ha padecido problemas por la aparición del hongo "Fusaryum", que se detectó en los conductos de aires acondicionados en varias salas.
Cukier señaló que la contaminación de un centro hospitalario obedece a la gravedad con que se atienden a pacientes en estado delicado, por lo tanto, el nosocomio se constituyó en un modelo para instituciones a nivel nacional e internacional, porque se efectuaron consultas al centro de investigación de Dallas, Universidad de Atlanta y Arkansas donde se observó que en cinco meses se logró controlar.
"Estos hongos proliferan y crecen donde el individuo tenga las defensas muy bajas, pero no afecta a la población normal. Luego de controlar gran parte del virus, se abrió el 90% de las salas, mientras que hasta la fecha aún se mantiene infectada la sal de Hemato-Oncología", dijo.
Cabe señalar que se logró conseguir los fondos necesarios para la construcción de un nuevo centro especializado con las modernas tecnologías. Este nuevo hospital es financiado por el Gobierno de la República Popular de China a un costo de B/.35 millones, administrados por la Fundación Mar del Sur.