La puesta en marcha de la Clínica de Heridas, que funciona en la Unidad de Quemados del hospital materno infantil José Domingo de Obaldía de la provincia de Chiriquí, ha reducido en un 50% las hospitalizaciones y generado un ahorro significativo para el nosocomio.
El jefe de esta unidad, Alfredo Moltó Isaza, afirma que el nuevo método que aplican para los pacientes de entre 0 y 14 años con heridas menores a 6%, ha hecho también que se recuperen mucho más rápido.
Cabe señalar que a este grupo pertenecen los pacientes que no tienen quemaduras comprometedoras de la cara, axilas, planta del pie o manos, afirmó Moltó.
“Los pacientes ingresan a Urgencias del hospital y de allí vienen a la Clínica de Heridas donde se les atienden las quemaduras y se les establecen tres citas para llevar un control de las quemaduras y se les envía para su casa con los padres, lo que nos ha dado resultados importantes”, dijo.
Añadió que en algunas ocasiones se ingresa solo 24 horas al paciente, se capacita a los padres sobre cómo deben tratar y limpiar el área quemada y se les envía para su casa.
Menos ingresados
El jefe de la Unidad de Quemados dijo que el 30% de los pacientes que llegan se maneja a través de la Clínica de Heridas y el 70% queda hospitalizado.
Por ejemplo, señala que en 2010 y 2011 se hospitalizaron unos 120 pacientes por año por quemaduras de diferentes grados, lo que representa para cada paciente un costo que se añade en días cama, personal, medicamentos, consultas especializadas (en la CSS), y el niño que presentaba quemaduras del 16% en su cuerpo se trasladaba hasta el Hospital del Niño en la ciudad de Panamá, con costos que sobrepasaban los 7,000 dólares por paciente.
Hoy en día no se trasladan los niños a la capital, sino que son atendidos todos en el José Domingo de Obaldía, y la puesta en marcha de la Clínica de Heridas permitió bajar las hospitalizaciones a 58 pacientes en lo que va del año.
Sala de quemados
La Sala de Quemados tiene 6 camas, un área denominada Clínica de Heridas o curaciones y para el próximo año tendrá un quirófano exclusivo para curaciones de pacientes graves.
En esta sala hay dos médicos especialistas, enfermeras capacitadas para atender a los pacientes quemados y fisioterapeutas.
La sala surge como una necesidad a la población pediátrica de las provincias de Chiriquí, Veraguas, la comarca Ngäbe-Buglé, Bocas del Toro y área zona sur cuya población supera las 500,000 personas.
Además, los altos costos de traslados de pacientes a la ciudad capital y la falta de un lugar adecuado para atender a los menores por quemaduras conllevó a las autoridades del hospital Obaldía a crear esta nueva sala que se puso en marcha desde el primero de abril de este año.
Equipo
El patronato del hospital José Domingo de Obaldía ha brindado mucho apoyo con equipos modernos y tecnológicamente avanzados, explica el doctor Moltó.
En la Unidad se utiliza una serie de apósitos especiales para la curación de heridas, además de matriz dérmica para la regeneración de piel en el área de la cara, que disminuye el porcentaje de cicatrices hipertróficas.
Asimismo se usan apósitos con alginatos que son sustancias derivadas de algas marinas que pueden hacer desbridamiento de una quemadura, que disminuye la pérdida insensible de líquidos.
En la actualidad hay 4 pacientes hospitalizados en la Sala de Quemados, por quemaduras en cara, miembros inferiores, un paciente que se clasifica como gran quemado con el 35% de la superficie corporal, (cuero cabelludo, tórax, espalda glúteos).
Estos pacientes reciben atención especializada mediante la cual se les colocan productos de última tecnología que permite la reconstrucción natural de la piel, sin dejar ningún tipo de secuelas físicas que conlleven después cirugías reconstructivas.