Al menos 30 internos del Centro de Rehabilitación de Nueva Esperanza en Colón, se abocaron a una huelga indefinida de hambre, porque temen por sus vidas.
Los internos indicaron que el miércoles, su compañero Gregorio Chiari, de 22 años, fue apuñalado por otros reclusos, al parecer bajo conocimiento de los custodios.
Aseguraron que mantendrán la huelga, hasta que se les garantice su seguridad.
Se intentó conocer la versión de Jaquelín Tuñón, directora del penal, pero estaba en una reunión.