En los últimos años se ha hecho casi permanente que los residentes de la ciudad de Colón y las áreas revertidas de Cristóbal llenen sus pulmones de gran cantidad de humo tóxico, acompañado de malos olores provenientes del vertedero de basura de Monte Esperanza, a consecuencia de los incendios espontáneos y provocados que se producen dentro de estas instalaciones.
El relleno sanitario de Monte Esperanza, hoy vertedero de basura a “cielo abierto”, se encuentra construido sobre un área de relleno de las excavaciones del Canal Francés, con niveles freáticos muy altos (12-18 pulgadas), sobre agua salobre.

Informes geológicos ubican en 99 y 102 pies la profundidad para alcanzar roca fragmentada. La base es de coral dragado del Canal, el área original del relleno era de unas 44 hectáreas.
En cumplimiento de las disposiciones ambientales, la entonces Comisión del Canal de Panamá propuso un plan de cierre y saneamiento del vertedero, el cual debía concluir en 1997. Dicho plan terminaría con un programa de monitoreo, reforestación de las áreas de préstamos ya utilizadas y un drenaje que debía prolongarse hasta diciembre de 1999, para esto la Comisión del Canal de Panamá hizo una inversión de 3.2 millones de balboas.

A pesar de la existencia de este plan en 1994, la Cancillería, a solicitud de la entonces Dirección Metropolitana de Aseo (DIMA), inició conversaciones con la Comisión del Canal para postergar el cierre, debido a la imposibilidad de la DIMA de ubicar un área propia para disponer de los desechos urbanos de Colón.
A partir de noviembre de 1999, la DIMA desaparece como entidad y sus funciones son asumidas por el Municipio de Colón a través de la Dirección Municipal de Aseo Urbana y Domiciliario (DIMAUD), el cual opera el relleno como un vertedero a “cielo abierto”.

En el año 2001 a través de un acuerdo de concesión, la municipalidad colonense, traspasa la responsabilidad de la recolección de los desechos sólidos a la empresa AGUASEO, S.A, y se compromete a buscar los terrenos para la construcción de un nuevo vertedero de basura. Estudios realizados por expertos en este tipo de desarrollos, ubicaron nueve puntos posibles dentro del distrito, entre los que se encontraban Mindí, cerca del actual vertedero; Cativá, cercano a la antigua Refinería de Panamá, y Buena Vista. Sin embargo, hasta el momento esto no se ha podido concretar, ya que los vecinos de estas comunidades se han opuesto a que el vertedero sea trasladado cerca de donde residen.
Mientras esto se decide, el colapso del vertedero de basura de Colón y la quema de los desechos está afectando y amenaza con convertirse en un serio problema de salud, incluso afecta el normal desarrollo de las operaciones de tránsito por el Canal de Panamá, ya que interfiere en la visibilidad de las embarcaciones que por allí transitan.
Esto deja un sabor desagradable en los miles de turistas que nos visitan durante la temporada de cruceros, según nos indicó el representante de Cristóbal, Francisco Salcedo, a quien le preocupa que en estos momentos la Unidad Administrativa del Área Revertida del MEF esté pensando en el cierre del vertedero sin brindar alternativas.