Serias críticas por parte de la Iglesia católica y de los comerciantes de la ciudad de Santiago, se han presentado contra la celebración de ocho días de festividades de calle en las patronales de Santiago Apóstol.
Por parte de la Iglesia católica se ha catalogado como una exageración el programar ocho días de festividades en las calles, cuando existen tantas necesidades en el pueblo, compuesto en su mayoría por gente pobre.
En los pronunciamientos que se han dado por parte de la Iglesia, se ha hecho notar que no hay las condiciones y recursos para que se den acontecimientos de esta naturaleza, pues existen muchas personas que buscan todas las formas posibles para obtener dinero para gastos innecesarios.
También los comerciantes instalados en la avenida central de la ciudad, han hecho sentir su oposición a la cantidad de días que se han programado durante el presente año, ya que sus locales se ven afectados con esta situación.
Según se informó, los comercios no están obteniendo las ganancias regulares, debido a que los negocios instalados durante las fiestas obstaculizan el paso a los transeúntes, además de que algunas calles están cerradas.
Por su parte, Eric Caballero, representante de Santiago y presidente de la Junta de Festejos, indicó que la gestión que se ha hecho es buena, pero en toda acción siempre existen quienes no están de acuerdo.
Dijo además que se trabaja para el beneficio de la comunidad, y que ésta aceptará que el trabajo que se ha hecho en el periodo que acaba de culminar, ha sido realizado con la mejor de las voluntades.
Finalmente aseguró que en su gestión se ha identificado con el querer del pueblo, y quizás estas acciones no han caído muy bien a algunos comerciantes, que tal vez en el futuro le reconocerán los méritos.