El obispo de la Diócesis de David, monseñor José Luis Lacunza, estimó conveniente reforzar aún más la vigilancia policial en las regiones fronterizas de Costa Rica y Colombia, para evitar situaciones que en un momento dado pongan en peligro la seguridad y la soberanía panameña.
Las recomendaciones del vicario se dieron, tras considerar que las áreas limítrofes con otros países, siempre han sido lugares tentadores para practicar actividades ilícitas, tal es el caso del contrabando de armas, mercancía y cruce de indocumentados.
El alto prelado, aseguró que esta situación "eso es algo que la mayoría de los ciudadanos hacemos, aunque en menor escala, cuando acudimos a esos lugares, como en Paso Canoa, en busca de precios más cómodos".
Ddijo que es responsabilidad de las autoridades locales, ser celosas guardianes de esos actos que atentan y alteran la tranquilidad ciudadana, sobre todo en este período de importancia externa que vive el país ante la reversión del Canal.
En días recientes, la presidenta Mireya Moscoso, denunció la captura en aguas nacionales, de un barco con armas procedente de Costa Rica.