Azuero. Los altos índices de suicidios en la provincia de Herrera, los márgenes de edades en los que se ha registrado mayor incidencia y la tentativa de casos que no llegaron a consumarse, mantienen en alerta a los moradores de los distritos de esta región, mientras la iglesia y la Policía ejecutan programas de motivación y llaman a la conciencia ciudadana en el Día Mundial de Prevención del Suicidio.
Sobre este tema y aprovechando la fecha especial, monseñor Fernando Torres Durán, obispo de la diócesis de Chitré, hizo un llamado de atención a la población para buscar los antecedentes de esta situación y rescatar valores, comenzando con la familia, las instituciones estatales y medios de comunicación.
Dijo que este es un problema preocupante que ha venido analizando la iglesia desde hace años, cuando se realizó un foro sobre el tema, indicando que no se pueden esperar correctivos mientras las licoreras sigan ahogando a la juventud y ofreciendo alternativas negativas que van en detrimento de su valoración como personas.
Unos 10 suicidios en nueve meses del año, se mantienen en las cifras policiales en esta región.