Regularmente, en los pueblos del interior del país se observa que las fiestas religiosas de un santo es el mejor pretexto para celebrar con bebidas alcohólicas y tener conductas que riñen con la moral y las buenas costumbres.
Sin embargo, en el distrito de Aguadulce, provincia de Coclé, se viene dando una situación muy especial en los últimos años. Las actividades de San Juan Bautista, que hoy tiene su fecha cumbre, han sido separadas de las llamadas fiestas de calles.
A ese fue el acuerdo que llegó la iglesia católica con las autoridades del lugar, en busca de minimizar los incidentes que se daban cuando se combinaban ambas celebraciones.
Monseñor Aurelio García, párroco de la iglesia San Juan Bautista de Aguadulce, reconoció que esa dedicación ha traído muchas discusiones y problemas, sobre todo en la parte comercial, ya que por tradición se quiere la "fiesta de calle".
"Reflexionamos en eso que se venía haciendo, pues es bueno separarlo porque si nosotros celebramos la fiesta de un santo es para bautizar en una vida cristiana el ejemplo que nos dio un hombre o una mujer de vivir el evangelio", explicó el Monseñor García.
El promover las actividades de la fiesta de calle aleja del evangelio por la cantidad de licor que se consume y los bailes, además de las peleas, lo que es una vida bastante disipada, según el representante de la Iglesia católica.
De darse las fiestas de calle durante los actos religiosos, hay más personas en las mismas promoviendo que la gente se aleje más de Dios.
En conversación con Monseñor García, miembros de la Junta de Festejos solicitaron que los bailes se iniciaran desde el viernes, por coincidir la fecha de San Juan Bautista con el fin de semana la fecha. Sin embargo, esto les fue negado por el párroco, quien afirma que se tiene que seguir con el logro de la Iglesia.
Pese a la solicitud, el representante de la Junta de Festejo, Javier Tejera, reconoció que se está tratando de evitar "que en una fiesta religiosa, donde tenemos a media humanidad libando licor, se presenten incidentes que lamentar".
Las personas se mostraron de acuerdo en que se separe la fiesta pagana de la religiosa.
Edita de Samudio: "Honestamente, sí pienso bastante conservadoramente. Veo muy positivo que las fiestas religiosas estén separadas de las fiestas de calle, porque este tiempo debe servirnos para reflexionar y dedicarnos a cumplir con los preceptos de la iglesia".
Edilia Nieto: "Yo estoy de acuerdo que las fiestas de calle y las religiosas sean separadas, porque primero debemos considerar las actividades religiosas son las que nos llevan a un buen camino. Pero en una fiesta pagana, todo el mundo anda libando licor, lo que fomenta el desorden y el relajo".
David Guevara: "Primero debemos cumplir con las cosas del cristianismo y después vamos a las cosas mundanas. Como dice la Biblia, primeramente el reino de Dios y su justicia, lo demás vendrá por añadidura; y, por lo tanto, yo creo que esa es una idea muy buena".
impone su evangelio en el interior
En varias comunidades, para rendir honores a este santo patrono, se han tomado medidas para controlar la venta de licor, evitándose así los incidentes que conlleva su celebración.