Dos casas y una bodega de almacén totalmente calcinadas; cinco damnificados, dos bomberos heridos y miles de balboas en pérdidas es el saldo de un incendio registrado en la mañana de ayer miércoles, en la comunidad de Guabito, provincia de Bocas del Toro.
El siniestro se inició aproximadamente a las 8:30 a.m., y no fue hasta tres horas después que los camisas rojas y vecinos del lugar lograron sofocarlo.
Posteriormente, en la bodega y ya con menos premura, los bomberos iniciaron la remoción de llantas, tanques de gas y otras mercancías para cerciorarse de que todo había sido apagado pues debido a lo flamante de la mercancía, una pequeña chispa podría revivir el fuego.
Una de las casas afectadas era propiedad del señor José Baltazar, quien por su enfermedad se encuentra recluido en el hospital de Changuinola; mientras que la otra pertenecía a Bernabé Obando.
Una tercera casa estuvo a punto de ser consumida por las llamas, la tragedia rondó tan cerca que los dueños decidieron sacar sus pertenencias, afortunadamente los camisas rojas lograron evitar la expansión del fuego.
En tanto que la bodega que sí fue alcanzada por las llamas provenientes de los dos inmuebles de madera, estaba saturada de llantas nuevas para la venta. Los comerciantes extranjeros que alquilaban el inmueble aseguraron que las pérdidas ascienden a B/.35,000.00 aproximadamente.
Durante el intento de sofocar el fuego resultaron heridos los bomberos heridos fueron el cabo Camilo Jiménez y Omar Jarquín de 47 y 36 años respectivamente. El primero sufrió una fractura y el segundo golpes en la espalda.
El heroísmo fue notable pero también la falta de recursos y eficiencia. El carro cisterna de Guabito, que tiene una capacidad de 700 galones, no se pudo poner en marcha sino hasta media hora después de iniciado el fuego que irónicamente se dio a escasos 500 metros del cuartel de la Sexta Zona.
Rogelio Niubi, capitán de Bomberos y jefe de la zona, dijo que la tardanza se debió a que la batería del camión se había descargado y estaban en el proceso de recargamiento cuando se dio el siniestro y es por ello que la unidad 31 de 3,000 galones de capacidad perteneciente a la Quinta zona de Changuinola cuya sede está a 15 kilómetros, llegó primero que ellos.
Posteriormente, cuando el carro bomba de Guabito llegó, al momento de poner en marcha una bomba externa que se utiliza para impulsar el agua desde el tanque, resultó que el motor no tenía combustible, entonces se inició la desesperada búsqueda de un donante, afortunadamente uno de los policías de tránsito que custodiaba el lugar tenía su motocicleta cerca y amablemente ofreció el combustible.
El jefe bomberil dijo que era un pequeño problema que tenía con el tanque de gasolina.
En el lugar tampoco existen hidrantes por lo que los bomberos tuvieron que habilitar una bomba succionadora para traer agua desde el río Sixaola. Hasta el momento, las autoridades no tienen conocimiento, por lo que mantienen las investigaciones del caso.