Doña Marta tiene años de vivir en Arraiján, y ha visto de todo. La experiencia que emplea para cortar con precisión un pedazo de tela de una falda le perimte afirmar que "no cree que se solucione el problema de la basura en el distrito".
Lo más seguro es que esos retazos que ya no sirven los vea tirados por la calle, porque no recogieron las bolsas a tiempo. Entre los perros, los gatos y los piedreros se encargaron de romperlas y regar la basura por doquier.
Así como esta señora, hay miles de residentes de este sector que no saben qué pasará, porque no ven movimiento alguno para solucionar este problema.
Solo hay rumores de que en noviembre, la empresa que se ganó la licitación para recoger los desechos empezará a funcionar.
Pero lo cierto es que a la fecha, la empresa colombiano no ha dado muestras de existencia. No se sabe de una oficina, de la llegada de los camiones recolectores, de los tanques que servirán de depósito y mucho menos de contratación de mano de obra.
Lo único que sí se anunció, desde el mes de junio, es que los pobladores de Arraiján tendrán que pagar más.
El alcalde del lugar, David Cáceres, informó que la empresa recolectora ha tenido ciertos atrasos para iniciar la recolección por las modificaciones realizadas al contrato.
Se le había consignado una fianza de cumplimiento de 100 mil balboas, pero la Contraloría General de la República la fijó en 300 mil.
El funcionario confirmó que para noviembre, el consorcio tiene previsto iniciar la recolección.
Según las autoridades locales, el incremento de la tasa de aseo regulado en un acuerdo municipal se justifica por el incremento del combustible. Además que las bondades que ofrece el servicio del contrato establece barrido de calles, equipos rodantes y compactadoras, para garantizar un servicio eficiente.
Para Alexis Vergara, dirigente comunitario, un aumento en la tarifa se debe justificar no por el incremento del gasto de operación, sobre todo, el combustible, sino con la prestación de un servicio eficiente.
"Recuerdo cuando se privatizó la basura en la administración pasada. La empresa CREDESOL fracasó precisamente por prestar un servicio deficiente", afirmó.
"El cobro de la tasa de aseo a través del recibo del IDAAN no fallaba, paradójicamente el servicio prestado era deficiente; los camiones si acaso pasaban una sola vez a la semana, otras veces se ausentaban", expresó.
Según el dirigente, tuvieron una amarga experiencia con la privatización del servicio, pero ahora esperan que con la nueva concesionaria, la situación se mejore y no empeore, de lo contrario la comunidad protestará.
Actualmente, el servicio de recolección de la basura lo brindan personas particulares, que cobran 0.25 centésimos las bolsas pequeñas y 0.50 las de mayor proporción.
Sin embargo, hay quejas de que arrojan los desechos en cualquier sitio, por esta razón la preocupación por solucionar este problema ha aumentado en las últimas semanas.
Desechos regados en áreas públicas, en caseta de autobuses, a orillas de avenidas y en parques es muestra del serio problema que se vive en Arraiján.
El aumento de la tasa de aseo en la recolección se aprobó en un acuerdo en el que se establece varias tarifas básicas.
La primera establece un cobro de B/. 4.00 a B/. 4.60 para las familias que perciben bajos ingresos económicos.
Una segunda tarifa, para quienes cuentan con un mayor ingreso, de 4.90, y una tercera de B/. 6.50.
Los comercios tendrán que pagar por el volumen de basura que tengan, lo cual no está del todo claro.
Incertidumbre en Arraiján
La empresa que se ganó la licitación, en conjunto con las autoridades, tienen que hacer un estudio socioeconómico para determinar cuánto se cobrará por casa.