Coclé. Más de nueve mil pollos fueron incinerados por órdenes de la Región de Salud de Coclé, luego que se recibieron informes que murieron sofocados por el calor debido a la falta de energía eléctrica en los corrales cerrados donde se les daba tratamiento especial.
Según el director regional de Salud de Coclé, Aurelio Rangel, nueve mil aves fallecieron en la finca de un empresario dedicado a esta labor en Río Hato, por lo que fue necesaria una inspección al área para dar las recomendaciones necesarias.
Explicó que se recomendó la incineración de estas aves para evitar malos olores en el área o aves de rapiña rondando, lo que es antihigiénico. Rangel señaló que una vez se incineraron los pollos, se procedió a enterrarlos, para evitar cualquier epidemia a la población humana.