Indígenas del Movimiento 22 de Septiembre y miembros de la iglesia Mama Tatda siguen con la medida de exigir la cancelación del del proyecto hidroeléctrico Barro blanco, y no piensan desistir de ella por lo que se mantienen bloqueando el paso e impidiendo el ingreso de los trabajadores al lugar.
Clementina Pérez, dirigente del M-22, reitera que solo abrirán la entrada al proyecto si es cancelado en su totalidad, ya que no cree en la propuesta del gobierno de que el proyecto se culmine y luego defina su futuro, ya que aseguran es una estrategia más del presidente de la República.
El grupo de indígenas que tiene 26 días de estar en la entrada del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, dice que no teme a las represiones que se puedan dar en los próximos días por parte de la Policía Nacional ante la decisión de continuar en su medida.
