El cacique general de la Comarca Ngöbe Buglé, Camilo Ortega, dio un ultimátum a la presidenta Mireya Moscoso para que atienda el llamado de la dirigencia indígena opuestos a los proyectos Tabasará 1 y 2.
Dijo que de no recibir respuestas, podrían desatar una serie de acciones y medidas de fuerzas.
Ortega indicó que han gestionado diversas reuniones para conversar con la Mandataria, sin embargo pareciera que "ella no quiere".
Advirtió que no se hará responsable de lo que pueda pasar, si en el próximo Consejo de Gabinete del 6 de diciembre, no son escuchadas las inquietudes del pueblo comarcal.
"Hace un año y medio que estoy solicitando una entrevista con la Mandataria y a la fecha no ha sido posible", señaló el cacique.
Aseguró que la población indígena está dispuesta a tomar medidas más enérgicas que las que adoptó la comunidad de Ojo de Agua en la Interamericana, el pasado 16 de noviembre.
Expresó que la oposición de su pueblo obedece a que existen empresarios y funcionarios del gobierno que no quieren aceptar las leyes de la comarca Ngöbe Buglé.
Manifestó que los proyectos no recogen y mucho menos reconocen a los corregimientos de Cerro de Casa, El Piro y Cerro Pelado como parte de la comarca.
Señaló que la población indígena no está de acuerdo con la Ley No. 10 del 7 de marzo ni mucho menos con la Ley Orgánica creada por la el Decreto Ejecutivo No 194 del 25 de agosto de 1999, sin embargo, se tiene que respetar.
Aclaró que en la página No. 5, Capítulo III reconoce a los corregimientos antes señalados como parte de la Comarca, por lo que el gobierno debe respetar y aceptar lo que indica la ley al respecto.