La denuncia presentada por la legisladora Teresita de Arias, en la Personería de Aguadulce, en contra de los empleados públicos sobre omisión dolosa e incumplimiento de deberes en el caso de 60 indígenas de la etnia Ngöbe Buglé, los cuales vivían en condiciones infrahumanas en una finca cañera localizada en esta ciudad, provocó que los afectados presentaran además las mismas quejas en contra del dueño de estas tierras.
Arias, quien es miembro de la Comisión de Asuntos de la Mujer y los Derechos del Menor de la Asamblea Legislativa, logró que este grupo de personas regresara a sus hogares por la situación en que se encontraban, dos semanas antes de que terminara el período de zafra.
José Dolores Pescilla, colono y con quien trabajan los indígenas en el corte de la caña, señaló que con la experiencia vivida han tomado la decisión de no contratar, para ningún tipo de labor, a ninguna persona que llegue al lugar con su familia.
En este sentido, Cecilio Sáenz, director regional del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL) en Coclé, dijo que se están buscando soluciones en el aspecto laboral, sin embargo, son otras las instancias que tienen que tomar la iniciativa ante la llegada de familias indígenas en busca de trabajo, y están siendo rechazadas por los colonos.