Durante la construcción del hospital Joaquín Pablo Franco Sayas de Las Tablas, se instaló una fonda provisional que genera una polémica, debido a que no reúne los requisitos mínimos de servicio al consumidor, según informes de las autoridades de Saneamiento Ambiental.
Luis Manuel Hidalgo, supervisor del departamento, envió una nota a los alcaldes de los municipios de Guararé y Las Tablas, para que informaran a Seberina Pinto, propietaria del local, que el plazo de los 45 días había terminado y que tenía que desalojar el lugar; sin embargo, el problema limítrofe existente no permitió que la gestión se realizara, recayendo la responsabilidad en el gobernador Luis Carlos Villalaz.
La orden enviada por la oficina de Saneamiento Ambiental señalaba que la fonda debía ser desmantelada, porque había sido instalada de forma temporal, añadiendo que la misma no reunía los requisitos para operar de forma permanente y además no contaba con el permiso correspondiente.
Nelva Benavides, hija de la propietaria, calificó de injusta la medida porque necesitaban de esta entrada económica para vivir y que el permiso no se había tramitado porque estaban esperando que se solucionara el inconveniente de los límites, tal como se lo habían indicado los alcaldes de ambos distritos, ya que el establecimiento está ubicado en el área en conflicto.