Marcos Hernández, portavoz de los residentes, advirtió que la comunidad durante cuatro años ha sufrido la escasez del preciado líquido, y que el personal de las oficinas de operaciones del IDAAN de Arraiján ni siquiera se apersonaron para inspeccionar la obra.
Aseguró que después de transcurrir dos horas de trabajo, la retroexcavadora provocó una rotura en la tubería madre y en ese momento se presentó una cuadrilla del IDAAN que entregó un "corta flujo" para que el grupo de moradores, muchos sin experiencia, realizaran los trabajos de interconexión.
La fuga de agua fue cerrada, sin embargo, se conoció que estas personas siguen trabajando en su proyecto sin la debida supervisión de una persona calificada.
El proyecto consiste en la instalación de unos 216 tramos de tubería de seis pulgadas.
El resto sobrepasa los 350 tramos y son de cuatro pulgadas.
Estos van conectados al sistema de válvulas de la tubería de la vía principal de esta comunidad, ubicada en el recién creado corregimiento de Burunga.